sábado, 16 de julio de 2011

Hurón













La humanidad entera examina los pelos de tus cojones intentando averiguar si alguno de estos no es de Superman.

El individuo es negado por el sistema, los requisitos que nos impone matrix nos hacen vivir para satisfacerlos. Perdemos nuestra capacidad de decidir, perdemos nuestra identidad antes las exigencias de aquello que nos rodea.

Dejamos de ser nosotros...

La humanidad entera examina los pelos de tus cojones intentando averiguar si alguno de estos no es de superhombre... y cuando se percata de que uno de los pelos de tus cojones es testigo mudo de tus limitaciones, se regodea en él, intenta hacerte flaquear.

Por eso le grito al sistema y a sus emisarios: "el peor problema que puede tener una persona es no querer superar sus propios problemas".

Por eso, aunque el sistema me lo diga a la cara, se que no soy tan malo, ni tan inútil, ni tan mal partido, ni tan mal apoyo. Se que puedo ilusionar a quien quiere vivir con ilusión, que puedo amar a quien quiere ser amado y divertir a quien quiere divertirse.

Se que el camello evoluciona a león, el león a mono y el mono a hombre. Se que el paso posterior al hombre no me queda tan lejos.

Se que dentro de nosotros está nuestro mejor amigo y nuestro peor enemigo.

Se que cuando nos despojamos los dos de las imposiciones del sistema tu cara de morena cachonda me recibe sonriente. Se que olerte después de un día de sudor y trabajo aviva más mis ganas de follarte.

Se que con ese coñito de concurso lo primero que te sobra es el short.

Se que sentado en mi pasillo rindo pleitesia a mi único ídolo.

Aparto tu tanga y amaso tu culo respingón. Mi lengua en tus ingles, mi boca en tu clitorís.

Tu sentadilla en mi cara limita mi respiración mientras te saboreo hoy saladita.

Te degusto hasta que tu me paras y me arrastras a la cama.

Las prisas por ponerme el condón, me interrumpes engullendo mi hurón.

Pero el hurón, con su apetito voraz se clava en tu madriguera hasta que inundo el latex con mis propias crías.

"No mandé a mis navios a luchar contra los elementos". Felipe II, el Prudente.