domingo, 26 de diciembre de 2010

Minutos de juego.




A veces las cosas suceden con un ritmo que es dificil cambiar.

Los hechos entran en una inercia que no cambia hasta que la modificamos con una fuerza lo suficientemente contundente.

A veces, las circunstancias mandan sobre nosotros y no podemos alterar el estado de aquello que nos condiciona tanto.

En ocasiones, el trabajo desmedido para alterar la forma del contexto, el esfuerzo continuado, el esmero desorientado y la fuerza sin control no nos sirven para nada.

A veces el trabajo nos cansa, "en la carrera la fatiga es normal".

Es entonces cuando toca esperar a que cambie el viento y a que este tuerza la corriente. Es entoces cuando toca prepararse para tiempos mejores. Es momento para examinar lo que te rodea y descubrir que no estás tan mal, que tu opción no es necesariamente la mala.

Un delantero se mantiene en estado de gol o no-gol constante hasta que se le aplica un impulso que le hace cambiar dicho estado.

Para asimilar el conjunto de habilidades que te llevan al sendero del gol se hace imprescindible acumular minutos de juego.

Por eso este pseudo-gol me devuelve a la máxima competición, porque cambia para mí el estado de algunas cosas.

Va...

Los equipos irrumpen en el estadio dispuestos a comenzar el partido. El ambiente está caldeado por las declaraciones que hizo Va... hace apenas cuarenta y ocho horas en la cena de empresa...

"Para mí... si no hay penetración, no es infidelidad. Lo dijo Bill Clinton".

Todo apunta a que la cancerbera está receptiva ante la posibilidad de un pseudo-gol. Puede que el balón atraviese la línea de gol sin estamparse en el fondo de la portería.

Va... Conoces tus armas y las dejas asomarse al balcón de tu escote.

Se ha quedado con los niños creyendo que hoy cenas con tus amigas.

Confiesas que cuando follas con él masturbas tu mente pensando en otros.

Confiesas que sabes que Ca... ha pasado por mi caja registradora y te ha dado buenas referencias de mí.

Me dices que quieres que se deslice entre tus manos mi arma más contundente.

Tu defensa se deja huecos que es imposible no querer penetrar...

Y cuando encaro la frontal del área te tiras para el lado equivocado con cara de deseo.

Bonito coche, me recuerda al mío.

Bonitas piernas, ¿a qué hora abren?.

Bonitas tetas entre mis dientes.

Si no hay penetración no es infidelidad.

Esto no es follar, es masturbación asistida.

Mis huellas dactilares se borran en tu pepita mientras succionas mi polla.

La comes con ansia, tu saliva resbala y empapa mis cojones.

Y con dos dedos grapo tu coño buscando todas las teclas.

Y esto es tan morboso que te inundo la cara mientras un collar de perlas resbala por tu escote.

¿Sabes?, podrías cobrar por esto.

"El camino del futbol lleva al palacio del gol".